jueves, 31 de octubre de 2013

La supremacía del Poder Judicial


Es imposible en pocas horas poder leer con detenimiento tan extenso fallo. De todos modos, ya pueden extraerse algunas conclusiones, más bien contextualizadoras, respecto de lo ocurrido con esta sentencia. Lo primero que llama mi atención es la conformación de su mayoría (y de su minoría). Como estoy de acuerdo con la decisión mayoritaria, y dado que no sólo ejerzo mi profesión como juez sino también como académico en la universidad, no deja de ser gratificante para mí advertir que la mayoría ha estado
conformada, para decirlo de algún modo, por la fracción más académica –y por tanto más técnica– de la Corte. El prestigio y la trayectoria universitaria y bibliográfica de los jueces Zaffaroni, Highton y Lorenzetti desde ese punto de vista es ampliamente reconocido. Y que con ellos esté también Petracchi, el juez firmante de los mejores votos mayoritarios de la primera etapa de la Corte democrática (y de las mejores disidencias en tiempos aciagos), es también algo que no parece casual y que fortalece más todavía la autoridad moral del voto mayoritario. Es decir: no se trata de cualquier “4 a 3”. La mayoría ha sido ajustada, pero está representada por la parte más técnicamente formada de la Corte. A nadie, por tanto, le será sencillo objetarla, ni moral ni jurídicamente.

La otra reflexión que me surge en lo inmediato es la siguiente: ¿puede ser institucionalmente correcto que la decisión final acerca de la viabilidad de una política pública quede en manos de un tribunal? Personalmente creo que para las decisiones más importantes de la sociedad, con alcance colectivo amplio, la última palabra debería tenerla el legislador. Es decir, frente a la declaración de inconstitucionalidad de una ley de esa clase, el Poder Legislativo debería poder insistir con su posición, con una mayoría especial, tal como lo plantea la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De lo contrario, la tan mentada supremacía de la Constitución deviene en mera supremacía del Poder Judicial por sobre los demás poderes del Estado. Y ello no es consistente con un Estado democrático de derecho, por ser el Poder Judicial el menos legitimado democráticamente de todos los Poderes estatales.

El argumento, tanta veces esgrimido por la Corte Suprema, de que el sistema vigente se justifica para asegurar al ciudadano o a las minorías la protección de sus derechos contra la eventual arbitrariedad de “mayorías circunstanciales”, no sólo es inidóneo como justificación (porque adopta como razón precisamente lo que se critica: el “argumento contramayoritario”), sino que muestra además cuánto arraigo tiene en nuestra cultura constitucional la convicción de que es correcto que las decisiones más trascendentes para la sociedad queden en definitiva en manos de unas pocas personas sin mandato popular. Las que, por lo demás, en la toma de esas decisiones es obvio que actúan no sólo en virtud de razones jurídicas, sino también en función de criterios seguidos por los otros poderes del Estado (cálculo político, para decirlo con una expresión breve), pese a que ese cálculo no forma parte formalmente de sus mandatos funcionales y, por tanto, ni siquiera tienen que dar cuenta de él a la sociedad.

Por lo demás, históricamente, las minorías que –a partir de la idea de control judicial de constitucionalidad pergeñada en EE.UU. a comienzos del siglo XIX– quisieron ponerse a salvo de esas “mayorías circunstanciales” no eran personas socialmente vulnerables, sino aquellas que conformaban el más fuerte núcleo de poder económico en ese país. Proteger con el Poder Judicial al genuinamente vulnerable de mayorías arbitrarias es, desde luego, posible y deseable. Sólo requiere alguna creatividad en la organización del acceso al recurso judicial y en la generación de procedimientos diferenciados según la clase de actor. De lo contrario se cae en un uso o bien ingenuo o bien cínico (según las circunstancias) del argumento de la igualdad ante la ley.

Imagínese por un momento el escándalo moral y político que hubiese generado una mayoría inversa a la conseguida. Pues bien: que un tribunal (aunque sea el de última instancia) pueda impedir una política pública aprobada por amplias mayorías parlamentarias es, ante todo, algo que el actual sistema constitucional en el reparto de poderes permite. La necesidad de repensar ese reparto y la de modificar alguna vez la Constitución en consecuencia es la principal lección que, hoy, me deja lo ocurrido.

* Profesor titular (por concurso) de Derecho Penal en la Universidad Nacional de Córdoba. Juez de la Cámara de Acusación de Córdoba.


domingo, 27 de octubre de 2013

Ultimos pensamientos antes de votar


Tomando un café, tres amigas me consultan por quién votar. Dos votaban K, pero ahora les parece que no. La tercera dice que siempre votó a Pino, pero ahora ni loca, si lo apoyan Piumato y Julio Bárbaro imaginate. Una dice que pensó en votar a Massa, pero se dio cuenta de que es más de lo mismo: un Macri de la provincia que repite el credo de los ’90. La otra se declara deprimida porque le gustaba ser recontra-K, pero ahora está muy pesimista.
Las tres están enojadas porque les gustaba Casero y mirá lo que dice ahora. Y encima el nuevo trenazo en Once, todo te afecta y confunde, y para colmo el dólar, fijate el dólar a diez mangos, estos miserables son capaces de cualquier cosa.

Hago silencio pensando que a veces tengo la sensación de que nuevamente podría haber un suicidio político colectivo, como en el ’89, cuando el país votó alegremente a Menem. Quizá no sea para tanto, pero algo así sucedería si por ejemplo Daniel Filmus –por lejos, y por conducta y gestión, un candidatazo– no fuera reelecto senador por la siempre cambiante capital de la República. Y si Massa & Macri crecieran como dicen sus encuestadores.

Me despido de mis amigas pensando que este domingo es clave para ver si se ratifican los rumbos generales. Pero no porque el kirchnerismo acierte todo el tiempo, que no lo hace, sino porque los rumbos alternativos que se ofrecen a la nación votante son, para decirlo suave, entre peligrosos y patéticos.

Ofrecen, por ejemplo, fuertes acusaciones de corrupción, pero monitoreadas por muchos de los que corrompieron y robaron durante décadas. Con periodistas abyectos a su servicio, se alinean candidatos que recortaron salarios y jubilaciones en un 13 por ciento y otros que hicieron megacanjes, Banelcos y corralitos mientras hacían crecer la deuda externa porque eso significaba negocios fabulosos para los negociadores, o sea casi todos los mismos economistas que hoy desfilan por los programas televisivos dizque “políticos” o “especializados”.

Ahora hablan de “inflación galopante”, cuando la inflación en la Argentina –que es seria y mal negada por el Gobierno– también tiene mucho de fantasma. Un proceso inflacionario galopante fue el de hace años, cuando superaba el mil o dos mil por ciento y los salarios se evaporaban a la par que la industria y el consumo se desmoronaban. Pero una inflación controlada del orden del 20 al 25 por ciento anual como ahora, que se acompaña con aumentos salariales y jubilatorios por encima de esos porcentajes, de ninguna manera es galopante ni hiperinflación y para nada justifica la histeria que prohijan Clarín y La Nación.

Hoy la oposición es feroz como nunca antes por la sencilla razón de que el kirchnerismo, con todos sus errores y torpezas, ha afectado intereses como también nunca antes en la Argentina. Es eso lo que no le perdonan.

Por eso así como apoyaron o hicieron silencio cuando se liquidaban los ferrocarriles en los ’90, ahora, cuando se esbozan e inician recuperaciones, atacan a Florencio Randazzo, que por lo menos tiene un plan, lo lleva adelante y merece un mínimo crédito ciudadano.

Y obvio que hay que sumar los ataques a la única política concreta y aplicada de derechos humanos que en 30 años ha respondido a los principios de Memoria, Verdad y Justicia. A ver qué candidato/a de oposición propone algo diferente y mejor. No lo hacen. Cuestionan y critican, pero no proponen alternativas superadoras, si las hubiese.

De este lado, además, en este rumbo, hay que anotar el empleo creciente, la AUH, las miles de viviendas con créditos blandos, los millones de jubilados al día y cobrando como nunca antes, las mil y pico de escuelas construidas y tanto más. Cómo no apoyar todo eso, aunque el kirchnerismo tenga puntos oscuros. A mí no me gusta, y lo reclamo en libros y artículos desde hace años, que el Gobierno no sea capaz de implementar una seria y dura política anticorrupción que alcance a todos los niveles de la administración pública. Me disgusta que sus políticas ambientales son horribles porque en el fondo es obvio que no les interesa. Y me chocan ciertas formas con que se mueven, el talento que tienen para ganarse enemigos al cuete, la incapacidad comunicacional y su montón de contradicciones.

Pero aunque no me gustan muchas cosas, los voy a votar una vez más y a contrapelo de tantos imbéciles que suponen que cuando uno escribe esto es porque está a sueldo o es prebendario de algún cachito de poder. Yo los voy a votar porque simple y sinceramente apoyo sus mejores políticas aplicadas y adhiero al rumbo autónomo, latinoamericanista y cada vez menos dependiente de este gobierno.

Regreso al café para decirles esto a mis amigas, pero ya se fueron. Me quedo pensando qué harán el domingo, y siento que me gustaría decirles, ahora, que repiensen su voto. Recordarles que las clases media y alta argentinas se quejan furiosamente por lo que llaman cepo cambiario, pero viajan por el mundo cada vez más. Y que hace años había colas en consulados y aeropuertos para huir del país, no para hacer turismo. Y recordarles cuando se devaluaba nuestra moneda de un día para el otro y solamente los economistas amigos del poder estaban enterados; o cuando se cerraban fábricas y nada se construía; aumentaba el desempleo, no había paritarias y las inflaciones –aquéllas sí, galopantes– se comían los ingresos de los que todavía tenían ingresos.

Y me voy, cabizbajo, deseando que sepan mis amigas y el pueblo votar, que es lo que importa, y que la Argentina, otra vez, no se suicide políticamente.


domingo, 21 de julio de 2013

EXPOSICION RURAL 2013

NO TIENEN AUTORIDAD MORAL NI PARA EL ELOGIO
Por: Eduardo Di Cola*

“Contra toda arbitrariedad estamos acá en Palermo, en la Rural, en nuestra casa”.
Estas fueron algunas de las palabras que el Presidente de la Sociedad Rural Argentina expresó al momento de la apertura de la exposición del corriente año. Abundaron críticas al gobierno nacional. Vocablos tales como autoritarismo, prepotencia y otras de similares calibre fueron repetidas en lo que ya se ha convertido en un clásico de esta dirigencia.
Lo llamativo es que no tienen autoridad moral para asumir este discurso.
No por que piensen distinto. Mucho menos porque lo expresen, hacerlo ayuda a conformar una sociedad pluralista y cada vez más democrática y tolerante.
De lo que se trata, es que no son ellos los que están en condiciones de señalarnos cuales son los caminos más correctos a seguir.
¿Qué país habríamos construido si todos anduviéramos por la vida no pagando lo que compramos?
A lo largo de la historia de la Sociedad Rural Argentina ¿no ha sido el derecho a la propiedad al que más se aferraron sus dirigentes?
No tienen autoridad para referirse al predio ferial como “nuestra casa”.
En todo caso lo será cuando lo paguen en su justo precio más los intereses que le corresponde por morosos.
Lo usufructuaron en forma gratuita por más de cincuenta años, el Estado se los vendió en una operación cuestionada legalmente y no lo pagaron a pesar de haber transcurrido veinte años.
Por si esto le resultara insuficiente nos viven enrostrando, diría burlándose de lo eficiente que son en su explotación, las ganancias que obtienen y las inversiones que realizan.
Además se refugian en el discurso grandilocuente de defensa del productor agropecuario, con los que en su inmensa mayoría tienen poco que ver.
Aún están frescos en la memoria los años de quebranto del sector en los que muchos de los que hoy aparecen solidarios en aquellos tiempos fueron funcionarios y ministros. En tanto otros usufructuando la debilidad del endeudado aprovecharon las circunstancias para ampliar sus extensiones o hacerse de maquinarias y herramientas a precio de remate.
Esta dirigencia no tiene autoridad moral ni siquiera para el elogio.
El día que lo hagan será porque el gobierno de turno se resignó a no cobrarles lo que deben.

*Ex Diputado Nacional

lunes, 8 de julio de 2013


Lanata pisó el palito

Mario Codarín, era dueño de una empresa transportadora cuya titularidad, Jorge Lanata, intentó adjudicarle a Luis D'Elía.
Codarín, dejó asentado de antemano y ante escribano publico, que era el único dueño de la empresa, y le dijo posteriormente a Lanata todo lo que este quería escuchar.
Aquí toda la verdad de boca del propio Mario Codarín.

Una vez mas, Lanata, intentó "vendernos pescado podrido".
¿No estaba todo recontra chequeado, Jorge?

Esto se pactó entre bambalinas el 4 de julio 2013.

http://youtu.be/9rWOIM7Eod4


Esto salió al aire en PPT, de Lanata, el 7 de julio (3 días después).

http://youtu.be/77jV9YQvG8M


sábado, 29 de junio de 2013


Pepe y la “aristocracia porteña”

“Una parte del turismo argentino en Uruguay es esa aristocracia porteña que se lleva el mundo por delante”, criticó el primer mandatario José “Pepe” Mujica, quien opinó que, en consecuencia, “esa es la sensación que a veces se llevan los uruguayos de lo que es la Argentina”.
Sostuvo que “el uruguayo ve eso y no lo masca” y genera “una especie de sensación política antiargentina, cuando en realidad es anti Barrio Norte”.
“Es en definitiva lo mismo que les pasa a habitantes de otras ciudades de la Argentina cuando se encuentran con gente así”, argumentó el presidente uruguayo.
Sin embargo, Mujica aclaró que ese sector social “no es representativo de todo”, sino que es “lo que nos cae a Punta del Este en el verano”.

miércoles, 19 de junio de 2013


Otro "Mandamiento": No votarás.

Por decisión de seis de los siete jueces de la Corte Suprema, no habrá elección popular de integrantes del Consejo de la Magistratura ni reforma alguna de la composición de ese organismo que amplíe en sus filas la representación ciudadana.
Según la mayoría del alto tribunal, “la elección popular directa fue reservada por el constituyente a las autoridades de índole política” (?).
El fallo de la Corte invalida la ley aprobada el 8 de mayo último y promulgada el 27, menos de un mes atrás. La anulación del llamado a elección popular de consejeros no afecta el proceso electoral para diputados y senadores.
Si bien la Corte resolvió en relación con un único planteo judicial iniciado por Jorge Rizzo, el titular del Colegio de Abogados de Capital Federal, en base al cual la jueza María Servini de Cubría declaró inconstitucional la reforma, el fallo se hizo eco de la línea argumental que invocaron la Asociación de Magistrados y la Federación Argentina de Colegios de Abogados (las entidades más representativas de ambas corporaciones) y en una lluvia de medidas cautelares y planteos de inconstitucionalidad que sembraron en tribunales del todo el país, a las que más de una decena de juzgados hicieron lugar.

Más allá de las teorizaciones, el efecto es el de resguardar sus propios intereses.

Fuente: Corte a la elección popular

Los jueces son personas que deben decidir quien tiene el mejor abogado y más plata.

Textos relacionados:
Voto negado, voto cantado
Defensa de “Justicia legítima”
Una denuncia por amenazas
Le tienen temor al voto de la gente

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Por favor: Marquen debajo, la imagen que tienen de ellos.
Aunque no comenten.

Gracias.

viernes, 1 de marzo de 2013

Abusos de los jueces.

"Muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia."
·Bertolt Brecht·


Según Mario Wainfeld: “Hay un sector del poder judicial que quiere marcar la independencia no sólo del poder político sino de las grandes corporaciones”.

¿Y que significa independencia de las grandes corporaciones?
¿No aceptar dádivas y sobornos?


http://youtu.be/mvlmjdPbUSA

Fuente: TVR

Textos relacionados:
La Corporación Judicial
El sistema Judicial
De las Carreras; Francisco

lunes, 14 de enero de 2013

Año electoral

La oposición (?) está perpleja; y el gobierno sabe a dónde va.

La Fragata regresó sin que se pagara nada.

Macri, Binner y La Nación proponían claudicar.

La incógnita es el gobernador bonaerense Daniel Scioli, quien dice acatar el liderazgo de CFK pero no pierde ocasión para acentuar sus diferencias. Esa estrategia se aproxima al punto de saturación y, en su carta a Ricardo Darín y durante la recepción de la Fragata, Cristina volvió a dejar en claro que para colmar sus aspiraciones Scioli no tendrá otro remedio que enfrentarla.
Y el gobernador no se anima; porque sería como decir "mi voto no es positivo" y sabe las consecuencias de quien lo dijo.

lunes, 7 de enero de 2013

La Yerba

Si creían que el título remitía a la Cannabis, lamento haberlos defraudado.
Es sobre la otra, la yerba mate que -junto con el asado- forma parte de nuestro folclore.
Aunque la producción mejoró, los principales referentes (¿formadores de precios?) solicitarán una reunión con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para pedir un aumento en el precio.
Los yerbateros reconocen que el faltante que se observa en las góndolas de los hipermercados y supermercados de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires se debe a que "se está 'presionando' para que se otorgue un aumento en el precio del paquete".
"El precio del paquete de medio kilogramo de yerba -dijeron- debe ubicarse entre los $ 22 y $ 24 para que cierren los números y se le pueda seguir pagando $ 2,10 el kilogramo de hoja verde y unos $ 8,20 el kilogramo de yerba canchada".
¿De 2,10 al productor a 8,20 al secadero y molienda? ¿La trasladan con vehículos 4x4 de 8 cilindros, que consumen nafta premium?
¿Y COMO CARAJO llegamos a un precio de $22 en la góndola?
¿Cuanto cuesta el envasado y transporte?
Mi respuesta es SOLO una...
Nos están ROBANDO.


Fuente:
Yerba: pedirán suba de precios


domingo, 6 de enero de 2013

Es otra cosa

Solemos mencionar "la justicia" como si lo fuera, olvidando que quienes la ejercen son individuos falibles, y pueden ser corruptos, coimeros o integrantes de la Corporación judicial.

Olvidamos que el destino de toda diferencia de opiniones es otra opinión: la del juez y que, como dijera Bertolt Brecht: Muchos jueces son absolutamente incorruptibles; nadie puede inducirles a hacer justicia.

José Hernández pone en boca de "El moreno", en su Martín Fierro, estas estrofas hace más de un siglo atrás:

Dende que elige a su gusto,
lo más espinoso elige;
pero esto poco me aflige
y le contesto a mi modo:
la ley se hace para todos,
mas sólo al pobre le rige.

La ley es tela de araña
en mi inorancia lo esplico:
no la tema el hombre rico;
nunca la tema el que mande;
pues la ruempe el bicho grande
y sólo enrieda a los chicos.

Es la ley como la lluvia:
nunca puede ser pareja;
el que la aguanta se queja,
pero el asunto es sencillo:
la ley es como el cuchillo,
no ofende a quien lo maneja.

Le suelen llamar espada
y el nombre le viene bien;
los que la gobiernan ven
a dónde han de dar el tajo:
le cai al que se halla abajo
y corta sin ver a quién.

Hay muchos que son dotores,
y de su cencia no dudo;
mas yo soy un negro rudo
y aunque de esto poco entiendo,
estoy diariamente viendo
que aplican la del embudo.


jueves, 3 de enero de 2013

Salideras bancarias


El caso de los marcadores de salideras huele a paraguas policial porque los detenidos son siempre los que dan los golpes: los motochorros y la mano de obra pobre, adicta y fácilmente reemplazable.
Curiosamente nunca cae el "marcador", que es el primer rostro que aparece en las cámaras de seguridad (?).
Según un ex comisario experimentado en seguridad bancaria, el marcador “Es una especialidad, y no es sencilla. Los tipos tienen un oído finísimo, están sentados, llevan siempre una factura o algún papel, o un maletín en la mano, están bien vestidos, tienen nervios de acero sin despertar sospechas, tienen que pasar desapercibidos, pero tienen algún detalle llamativo para que los vean desde lejos. Un pulóver amarillo, un saco especial, algo que les permita a sus socios identificarlo al primer golpe de vista.”
“Con la vigilancia encima, videos que lo señalan hablando y la tecnología de hoy que detecta la llamada y a quién se hizo, para qué van a correr riesgos si con sólo rascarse la oreja o salir caminando atrás de la víctima ya hicieron la marca.”


Al banco no le interesa porque no quiere sentar precedentes que le implican más responsabilidad.
El fiscal no va a actuar de oficio preventivamente.
Y a la policía... no le interesa.

Según el experto, “el marcador pretende trabajar tranquilo y negocia con la comisaría de la jurisdicción. Los que saben son los del servicio de calle, ellos saben todo lo que pasa en su jurisdicción.”

El "marcador" no actúa por primera y única vez sino que trabaja en forma repetida y refinada, por eso su imagen se repite en centenares de videos.
¿Es posible que los responsables no se hayan cerciorado?

Así como los colectiveros reconocen a los pungas, los bancarios, sus vigiladores y la policía conocen a los marcadores. 

Fuente: Los marcadores de las salideras

miércoles, 2 de enero de 2013

Deudas soberanas: Triunfo argentino

Por: Eduardo Román Di Cola*
(Basado en COLLECTIVE ACTION CLAUSES (CACs), DIARIO CHICAGO TRIBUNE).

A propósito del juicio que se está ventilando en la Corte de Nueva York en contra de los fondos buitre, por el tema de nuestra reestructuración de deuda, debemos tener presente que la experiencia Argentina sigue abriendo caminos en el mundo desarrollado.
Lo que en el 2003 fue planteado como una locura por quienes aún continúan pronosticando fracasos, hoy es una referencia que está siendo plasmada en normas tendientes a generar mercados más transparentes y evitar las especulaciones usurarias de los fondos buitre.
La euro zona dispuso que a partir del primero de enero del 2013 toda nueva emisión de bonos deberá contener la cláusula que en caso de ser necesaria la reestructuración de deudas soberanas, la aceptación de los dos tercios (2/3) de los acreedores será suficiente para forzar la aceptación al resto que no acuerde.
Es decir, con el apoyo del 66% de los tenedores de bonos, el 100% de los acreedores estarán obligados a aceptar la reestructuración de deuda soberana.
Así lo informa el diario Chicago Tribune que titula:
Analysis: Euro zone bond clause highlights rich nation default risk
(traducción: “Análisis: Cláusula sobre bonos en euro zona resalta riesgo de default de países ricos”).
En sus principales párrafos señala:
“London (Reuters). Cuando el Grupo de 10 (G10) países más ricos exigieron disposiciones para hacer más fácil la reestructuración de las deudas soberanas, ellos nunca pensaron que se aplicarían para sus propias deudas.”
(texto original: “LONDON (Reuters) - When 10 wealthy countries first demanded legal provisions making it easier to restructure government bonds in a crisis, they never thought this would apply to their own debt”) .

“Una década atrás el G10 tuvo en mente a países como Argentina y México, y finalmente desde la próxima semana los nuevos bonos gubernamentales de la euro zona tendrán incluido “cláusulas de acción colectiva” (CACs)”
(texto original: “A decade ago the Group of 10 had places like Argentina or Mexico in mind, and yet from next week new euro zone government bonds will include these "collective action clauses" –CACs-.)

“La aplicación de tales cláusulas -la cuales pueden forzar a los inversores a aceptar grandes pérdidas en sus bonos- admiten que un país desarrollado puede ir a la bancarrota y al default de su deuda, ya no solo se trata se preservar mercados emergentes”.
(texto original: “Applying such clauses - which can force investors to accept big losses on their bond holdings - acknowledges that a developed country can go bankrupt and debt default is no longer the preserve of emerging market governments”.)

“Desde su propia perspectiva, la euro zona ha visto razonable insertar estas cláusulas. Una ausencia de las mismas le permitió a tenedores de bonos griegos obtener grandes beneficios evitando suscribir acuerdos con dicho país”.
(texto original: “From its own perspective, the euro zone has sound reasons for inserting the clauses. An absence of CACs on many Greek bonds allowed hedge funds to make big profits by dodging a write down of the country's privately-held debt earlier this year”.)

“Desde el primero de enero próximo toda nueva emisión de bonos en la euro zona deberá contener cláusulas de acción colectivas (CACs), convirtiéndose en el primer mercado en imponerlas en forma rutinaria”.
(texto original: “From January 1, 2013 all newly-issued euro zone government bonds will carry CACs, making it the first developed market to impose such clauses routinely”).

“Estas cláusulas permitirán a los dos tercios (2/3) de los bonistas que acuerden la reestructuración, forzar la aceptación al resto que no acuerde. En el futuro todos tendrán participación en el dolor para el caso que un gobierno tenga que seguir el mismo camino que Grecia y necesite cortar radicalmente la carga de la deuda y evitar el default”.

(texto original: “They will allow a two-thirds majority of bondholders that agrees to a restructuring to force a dissenting minority to participate. In future, everyone will have to share the pain, should a government go the same way as Greece and need to cut its debt burden radically to avoid defaulting”).

“El objetivo es hacer esto más fácil y menos costoso para los gobiernos que reestructuren sus deudas”.
(texto original: “The aim is to make it easier and less costly for a government to restructure its debt”).

“El G10, que incluye varios países de la euro zona, espera evitar una repetición de la crisis Tequila de México durante 1994/95 o el caso de tenedores de bonos que rechazaron el acuerdo propuesto por Argentina y que complicaron su reestructuración de deuda en 2001”.
(texto original: “The group, which includes several euro zone countries, hoped to avoid a repetition of the U.S. bailout of Mexico during the "tequila crisis" of 1994-1995 or the large number of holdouts - investors who refuse to accept a debt writedown voluntarily - that complicated Argentina's restructuring in 2001”).

El 93% de aceptación logrado por parte de los acreedores en la reestructuración de deuda de nuestro país, fue bastante más exitosa que el 66% exigido por la norma.
Ante su propia crisis los países de la euro zona comprendieron la necesidad de transparentar la situación de sus deudas soberanas, generando reglas claras en obturen toda posibilidad de especulación por parte de los usureros internacionales.
La enseñanza argentina les abrió el camino… y sus cabezas.
Link con diario Chicago Tribune.


martes, 1 de enero de 2013

Carta abierta y propuesta

Una reflexión para el año que empezó.

Llegó la hora de UNIRNOS en serio a través de las herramientas que nos brinda la informática.
Atrás quedaron los modos de enterarnos de lo que sucede mediante periódicos, el "boca a boca" o recorriendo distintas páginas en la red..
Tenemos una poderosa herramienta que no estamos usando en plenitud.
Cada uno expresa su punto de vista u opinión en distintos lugares y solo (o casi) es leído por quienes coinciden.

Poco importa si quien escribe es ultra K, comunista, anarquista, seguidor de "la Piba", votante de Mauricio  o "cacerolero independiente", sino en CONSTRUIR lo que creemos mejor para el PAÍS.
No se trata SOLO de apoyar un proyecto o no, sino también de cuestionar los errores que pueden cometerse, aportando ideas y quitando caretas.
Ya existe un blog para esto último a disposición de quien quiera sumarse y/o éste para opinar.

Dejemos de ser (con afecto lo digo) individualistas y unámonos en pos del beneficio común.
"Nadie es la patria; todos lo somos."

Tomemos el ejemplo -por ejemplo- de Buzzi que, no teniendo los mismos intereses de La Rural se unió para enfrentar "al estado intervencionista" con la Resolución 125/08.
Que luego, el resultado, no les fuera favorable es harina de otro costal.
Ganaron la pulseada contra su "enemigo común".


Y un agregado donde, la palabra "familia" puede reemplazarse por "blog" o "bloggueros".


¿Está claro?


¿A quien le interesa la propuesta (escribir sus opiniones acá o transparentar los curriculos en Prontuarios?
Si no saben COMO hacer un blog "no hay problema" (Alf); nos lo envían por correo [e-mail (o emilio)] y nos encargamos.

lunes, 31 de diciembre de 2012

lunes, 24 de diciembre de 2012

Mi maestra


Mi maestra de primaria nos introdujo en el mundo matemático a través del álgebra. "Alumnos, ¿cuanto son 5 zapallos + 4 limones?", preguntaba.
Después de un rápido recorrido por los dedos de las manos, contestábamos: "9, señorita", y presto nos respondía: "5 zapallos + 4 limones es igual a 5 zapallos y 4 limones, no se pueden sumar.
¡Y aprendimos!
En octubre del ´99, los radicales, (en adelante zapallos) sellaron una coalición con la Alianza Frepaso, (en adelante limones).
Dicha alianza se derrumbó con la renuncia de Chacho Alvarez a la videpresidencia, pues es sabido: no se puede sumar zapallos con limones.
En las elecciones provinciales de 2003, el ex presidente Menem, (en adelante zapallo) huyó despavorido a San Luis, tierra de los Saá, (en adelante limones) a prometerles cualquier cosa con tal de tener una posiblilidad electoral. No había aprendido la lección.
En octubre de 2011 el hijo de Alfonsín, (en adelante zapallo) hizo alianza en GBA con De Narváez (en adelante limón). El resultado electoral fue tan miserable en los números que se le habría escuchado decir, en los pasillos de una sede radical: "¡Que zapallo que soy!", con lo cual uno podría deducir que había aprendido la lección.
Lejos de eso, el 19 de diciembre de 2012 aceptaron, (los radicales) concurrir a una convocatoria de Moyano (en adelante alcaucil), quien junto con el "Momo" Venegas (en adelante zanahoria), Luis Barrionuevo (en adelante achicoria), Eduardo Bussi (en adelante brote de soja) y algún otro, formaron tal ensalada que hubiese sido el terror de mi maestra de primaria.
Conclusión: mi maestra de primaria se llamaba Cristina, y todos los alumnos, aun los más díscolos, nos sentíamos seguros con ella al frente de la clase.
Este en mi homenaje.

Carta de lectores publicada en página 18


viernes, 7 de diciembre de 2012

Jueces y Corporación Judicial

La declaración emitida ayer por una larga nómina de organismos corporativos de jueces fue impulsada por dos ministros de la Corte Suprema, que no consiguieron la unanimidad para convertirla en un pronunciamiento del alto tribunal. El redactor del texto fue el juez supremo Juan Carlos Maqueda.
La idea de que las recusaciones y las denuncias penales contra determinados jueces constituyan una agresión institucional a un poder del Estado es extravagante, como si éstos no fueran mecanismos legítimos que pueden articular las partes en un juicio. Lo mismo puede decirse de la pretensión de que el escrutinio público del desempeño de esos o de otros jueces pueda considerarse como “campañas difamatorias”.
La prórroga de la medida cautelar que impide la aplicación de dos artículos de la ley de servicios de comunicación audiovisual hasta que una sentencia definitiva se pronuncie sobre su constitucionalidad, concedida ayer al Grupo Clarín por la sala I de la Cámara Federal de Apelaciones en lo Civil y lo Comercial, integrada por jueces recusados, completa el cuadro de situación. Por un lado, ese fallo desmiente la afirmación del documento de que los “mecanismos directos o indirectos de presión” que atribuye al gobierno, hayan afectado la independencia de los jueces. Por otro, pone en evidencia la profundidad del compromiso con los intereses particulares que no admiten someterse a las leyes. Al cierre de esta edición, el Poder Ejecutivo preparaba un recurso para que la propia Corte Suprema, que hace pocos meses dijo que la cautelar vencía el 7D, resolviera la cuestión hoy mismo. Lorenzetti aduce que la Corte recién podrá reunirse el lunes para considerar el pedido, porque Maqueda tiene hora con el médico, Raúl Zaffaroni está en Colombia y Elena Highton festeja hoy su 70º cumpleaños.

Fuente: Feliz cumple

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El odio a Cristina

El empleo de las palabras “tiranía”, “dictadura”, “autoritarismo”; las comparaciones con Hitler, Mussolini, Ceausescu, referidas al kirchnerismo y particularmente a Cristina Fernández de Kirchner, se ubican fuera del dominio de la argumentación, salvo que no se guarde registro alguno del lapso comprendido en Argentina entre los años 1976 y 1983.

Un observador de otra tierra –impuesto de los cargos tan vehementes que se le formulan a la presidenta-, preguntaría dónde están los periodistas muertos por publicar informaciones y opiniones adversas al gobierno, cuántos medios de comunicación fueron clausurados, en qué fecha se cerró el Congreso, cuántos fueron los vetos presidenciales a leyes de una legislatura intimidada, de qué magnitud es la represión como medio de acallar la protesta social, dónde se encuentran los testimonios de dirigentes opositores perseguidos, dónde las cárceles clandestinas, cuántas veces se hizo fraude eleccionario o se removió sin proceso a jueces. Y las respuestas le impedirían comprender el curioso sentido que adquirieron tales palabras.

La ira y el miedo que propagó la instalación de tales referencias en los dominantes medios de comunicación amerita detenerse a pensar las verdaderas causas de tanta irritación.

Para ese sector –no importa si es una creencia o una impostura-, este gobierno es autoritario en el ejercicio del poder estatal y considera amenazante y peligrosa las acciones en que ese poder se manifiesta. Veamos algunos núcleos que despiertan el cólera. Creo ver dos: uno es la restricción a la libertad; el otro,  la sensación de estar frente a un poder ciego a cualquier restricción.Ahora bien, si uno pudiera interrogar a este conjunto de “indignados” qué decisiones del Poder Ejecutivo han ido causando este humor devenido en furia, podría citar, por ejemplo: la regulación oficial al atesoramiento de moneda extranjera, la mediación estatal que busca establecer un régimen de importaciones que equilibre la balanza comercial y favorezca al mercado interno, el uso de la cadena nacional para difundir las acciones de gobierno, la intervención del Banco Central orientando el crédito de la banca privada, la  investigación de la Administración Federal de Ingresos Públicos sobre el origen del dinero declarado en grandes operaciones o la obligación impuesta a las empresas trasnacionales a liquidar en el país sus utilidades, la iniciativa estatal que busca acentuar la carga impositiva a ciertos actores sociales, la decisión de poner en funciones a directores públicos en las 41 empresas privadas en las que el Estado posee caudal accionario, la resolución de intervenir en el mercado de medios audiovisuales para evitar posiciones monopólicas, la rescisión de contratos incumplidos a empresas privadas de servicios públicos, el impulso en la investigación y castigo penal de los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar, las medidas tendientes a distribuir la riqueza (desde la asignación universal por hijo hasta la implementación de planes de vivienda para los sectores populares).

La lista podría ser más extensa, pero el hilo que enlaza todas estas acciones se advierte nítidamente. Mediante estas iniciativas, el Estado –como representante del interés público- interviene pugnando por regular dentro de ciertos límites la acción de los mayores actores económicos del país. La traducción de estas acciones estatales que encuentra la gran prensa privada  –vehículo de tales intereses- es: “intromisión”, “apriete”, “presión”, “cercenamiento de la libertad”, etc. de Cristina Fernández (siempre se la menciona a título personal, casi nunca se designa el lugar institucional desde el que decide), con los predicados “autoritaria”, “dictatorial”, etc.

Creo que algo de este orden puede estar pasando en el desborde pasional, en la grotesca ira -siempre asentada sobre una expectativa de pánico-, que despiertan las intervenciones de Cristina Fernández. No creo que haya que buscar en sus enunciados las causas del odio o el desmesurado sentimiento de estar frente a un poder ominoso (hubo que forzar hasta el ridículo el famoso “ténganle miedo a Dios y a mí”). La causa de tal reacción, reitero, no son los enunciados presidenciales –por lo demás, proferidos con una firmeza y entramados en una sólida construcción argumental que hace difícil rebatirlos en el plano de la lógica de sus razones-, sino el sólo hecho de enunciar desde un lugar distinto.

Porque el kirchnerismo rompió un pacto implícito, sólido, añoso (me pregunto si eso no es la célebre soberbia kirchnerista), que establecía que la administración del Estado es la administración de los negocios de la clase dominante y la difusión de su aparato ideológico por todos los dispositivos institucionales. Ese pacto implicaba que las decisiones públicas no eran sino el resguardo y el predominio de tales intereses y que las distintas carteras del Estado fueran ocupadas por representantes de esa clase (la Unión Industrial en Economía, los grandes laboratorios en Salud, el poder financiero en el Banco Central o “negociando” la deuda externa, la Sociedad Rural en Agricultura, el principal grupo mediático en la Jefatura de Gabinete, etc.).

Quebrar ese pacto implícito siempre desató en la historia argentina enormes consecuencias.

De modo que no es en el análisis de los enunciados de Cristina Fernández, en su tono pretendidamente altivo o petulante o en su manera de vestir, donde deben buscarse las causas de la ira que despierta, sino en el simple hecho de que enuncia desde un lugar que la tradición política no consagra a los presidentes. Desde la perspectiva de dicha tradición –que establece rígidamente en formas institucionales el predominio de determinadas relaciones sociales de fuerza-, Cristina Fernández refuta la atribución simbólica que durante años le asignó al Estado la función de guardián de los posesiones de la clase dominante; al alcanzar cierto grado de autonomía de tales intereses, el kirchnerismo fue, de modo creciente, asumiendo la comandancia de un Estado que cobró “vida propia”.

Fuente: El odio a Cristina, por Guillermo Cichello.

domingo, 11 de noviembre de 2012

El 8N se pudo haber evitado.


El gobierno pudo haber evitado el 8N y no lo hizo.

Con anunciar que retrocedía en su intento por aplicar la Ley de Medios, garantizar que los dólares de las reservas siguieran a disposición de los fugadores de divisas, devolver YPF a los españoles de Repsol y pagar lo que los fondos buitre exigen, se hubiera evitado la foto del Obelisco rodeado por una multitud cantando contra "la dictadura K".

Claro que para eso, después de casi una década de lidiar con la voracidad de los dueños del poder y del dinero, la Casa Rosada debía resignarse a que el rumbo de la Argentina lo decide de modo inalterable un puñado de corporaciones, y no los millones de argentinos que hace menos de un año votaron a Cristina Kirchner, otorgándole una ventaja electoral contra su inmediato competidor de casi 40 puntos porcentuales.

Las consecuencias están a la vista. El país del 9N, del 10N y del 11N es bastante parecido al del 7N. Tiene los mismos problemas y demanda las soluciones de siempre. Sin embargo, es cierto que una porción de la clase media opositora reprodujo alrededor del símbolo fálico porteño la catarsis del 13S; tan cierto como que ningún partido tradicional antikirchnerista puede arrogarse la capitalización de la protesta.

En su combate contra el gobierno, el Grupo Clarín podrá ufanarse de la movida, de cara al 7D. Porque básicamente logró convertir a una parte de su audiencia en militancia callejera a favor del relato catástrofe que reproducen en la tapa de su diario de agitación y en las más de 240 licencias audiovisuales que mantienen ilegalmente. El talento demostrado para influir en la subjetividad de los reclamantes es, de un tiempo a esta parte, motivo de estudio en la academia nacional. El sociólogo Alejandro Horowicz recordó, por ejemplo, cómo durante el conflicto de la 125, gente que no tenía ni una maceta con tierra en su balcón, asumía como propio el discurso de ruralistas con campos por 10 millones de dólares en la pampa fértil. Era una clase subalterna tomando a otra superior como referencia. El 8N también pasó eso. La parte antikirchnerista de los sectores medios manifestó su acuerdo con el plan político y económico del establishment que plantea la negativa a la reelección de Cristina Kirchner (cuando ella misma dijo: "no es mi deseo una reforma constitucional"), la no intromisión del Estado en la libertad monopólica (cuando los tratados internacionales suscriptos por la Argentina obligan a lo contrario) y la desconfianza en la resolución electoral de los conflictos y tensiones propias de una democracia (cuando alrededor del 80% de la ciudadanía participa de elecciones). Es decir, una agenda de derecha por lo menos contradictoria. Puede consultarse la colección de editoriales de Clarín y La Nación para tener más precisiones al respecto.
El profesor de Economía Ricardo Aronskind lo descifró de modo inmejorable en un texto que circuló por la red en estos días. Según él, los variados eslóganes del jueves 8 se pueden resumir en diez puntos económicos. Lo que tiene de extenso, lo tiene de interesante:
1) Venta libre de dólares baratos por parte del Estado hasta agotar las reservas, para todo uso.
Resultado: incremento de la fuga de capitales provenientes de la evasión impositiva. Reaparición de la especulación cambiaria como actividad central de la economía. Si se terminan las reservas, mega-devaluación, y aumento generalizado de precios, con brusca caída salarial y aumento del desempleo. Enriquecimiento de los tenedores de dólares y empobrecimiento del país.
2) Eliminación de todo tipo de regulación, indicación o presión oficial para contener el alza de los precios.
Resultado: alza generalizada de precios, por las dudas, y porque "todo sube". Contracción de la demanda y de la actividad económica. Quiebra de pequeñas empresas.
3) Eliminación de toda restricción a las importaciones. Tiene que entrar de todo, incluidos productos suntuarios, para el sector ABC1. Apertura importadora “al mundo”.
Resultado: Si no alcanzan los dólares para importar productos imprescindibles, e insumos para la producción, o se reduce la producción, generando una recesión, o hay que pedir préstamos en el exterior. Comienza nuevamente el endeudamiento externo.
4) Reducción o eliminación de las retenciones. Eliminación del impuesto al cheque.
Resultado: desfinanciamiento del Estado y ultra-rentabilidad para el sector agrario exportador. Si le faltan recursos al Estado, que reduzca el gasto público. Si eso genera recesión y desempleo, mejor, porque eso tranquiliza las presiones salariales. Mejoramiento del "clima de negocios".
5) Bajar los impuestos a las ganancias, a la renta presunta, a los bienes personales y a la propiedad inmobiliaria.
Resultado: más riqueza en manos de los ricos, menos ingresos para el Estado, y por lo tanto menos capacidad de hacer políticas públicas. Si quiere seguir gastando, el Estado tendrá que pedir préstamos externos. Para conseguir esos préstamos, tendrá que arreglar con los fondos buitre y el Club de París. Los desembolsos que exigen reducirán fuertemente las reservas del Banco Central, y volverán al gobierno fácilmente presionable por los sectores financieros. Mejoramiento del "clima de negocios".
6) Reducción del gasto público: corte drástico de subsidios a la energía y el transporte; reducción de los planes de obras públicas; congelamiento de las asignaciones universales por hijo y las jubilaciones. Despido de personal de los estados nacional, provincial y municipal.
Resultado: brusco incremento de la pobreza, la indigencia y el desempleo.
Fuerte aumento de la conflictividad social y la violencia. Contracción del mercado interno. Quiebras en el sector productivo y en la comercialización.
Mejoramiento del “clima de negocios”.
7) Corte del crédito a la producción y el consumo, y de la expansión monetaria. Incremento de la tasa de interés doméstica.
Resultado: drástico desfinanciamiento al sector productivo y comercial.
Caída de las ventas y contracción de la actividad económica. Recesión e incremento del desempleo. Se reduce modestamente, pero continúa el aumento de precios. Mejoramiento del "clima de negocios".
8) Se aceptan plenamente todos los reclamos de los acreedores del país, en las condiciones y plazos que establezcan.
Resultado: drástica reducción de las reservas y estallido de corridas cambiarias y bancarias. Se vende el resto de las reservas sin poder frenar las corridas. Cierre y caída de bancos. Colapso de la actividad económica.
Argentina es elogiada "en el mundo". Devuelven la Fragata Libertad.
Mejoramiento del "clima de negocios".
9) Argentina firma un tratado de libre comercio unilateral con Estados Unidos, otro con la Unión Europea, y otro con China.
Resultado: desaparición de la industria nacional e incremento de la desocupación estructural al 30% de la población. Flexibilización laboral extrema para el resto. Se deteriora dramáticamente la seguridad en las grandes ciudades. Aumenta el gasto en seguridad privada. En los shoppings se consigue "de todo". Argentina es elogiada "en el mundo". Mejoramiento del "clima de negocios".
10) El gobierno acepta todas las peticiones de los empresarios locales y externos, y de los organismos financieros internacionales. Desmantela los organismos de regulación y control, y recibe sin condiciones toda inversión en el país. Elimina la restricción a la compra de tierras por parte de extranjeros. Libre remisión de utilidades.
Resultado: incremento exponencial del lavado de dinero proveniente de actividades criminales de todo el planeta. Ingreso masivo de capital especulativo, que sirve para financiar la fuga de capitales y las remesas de utilidades del capital extranjero. Si algún dólar queda, sirve para incrementar el valor de la moneda local, favoreciendo las importaciones y deteriorando la capacidad exportadora. Inversión de firmas multinacionales en recursos naturales, que son exportados en bruto al resto del planeta.”

Da escalofríos pensar en la consecuencias de un plan de estas características. En realidad,  ya se aplicó y el país estalló en 2001.
Seriamente hablando, ¿cuánta gente quisiera volver a una Argentina así?
Está bien que el oficialismo acuse recibo del 8N. Siempre se puede mejorar y hay áreas donde es imprescindible hacerlo. Se puede hacer más contra la inflación, la inseguridad y la corrupción. Pero es tan poco probable que la manifestación cacerolera tenga destino de mayoría consistente como que el genocida Videla sea indultado de vuelta mañana. Aun en una muy mala elección kirchnerista en 2013, la recreación del Grupo A volvería a naufragar en las múltiples oposiciones que existen: hay más vedetismo que ideas en el antikirchnerismo. La táctica de presentar al oficialismo como una dictadura que justificaría el amontonamiento épico para combatirla, además de ser un tackle desesperado, se sostiene solamente en la pantalla de Canal 13 y TN; no en la realidad. Una caracterización tan disparatada sólo puede producir efectos disparatados.
El propósito de los medios hegemónicos de presentar un 46% sólido y cohesionado tampoco es creíble. La marcha del otro día no lo refleja, de ninguna manera. Sería menos descabellado pensar, por ejemplo, que la foto de la marejada humana acelere los tiempos de nacionalización de la propuesta macrista o el hito fundacional de una coalición de derechas, al estilo de la vieja UCD y los partidos provinciales procesistas. Esperable, además, por la salud institucional de la república: siempre es bueno que la derecha juegue dentro del sistema y no afuera. Que gane y pierda en elecciones, como se debe; y no a través de corridas bancarias o titulares putchistas, todos los días, todo el tiempo.
Por otro lado, para cualquier persona sensata es innegable que hay un intento constante de los creadores del relato antikirchnerista de invisibilizar al 54% de la sociedad. Ver la cobertura de los medios de Héctor Magnetto y Bartolomé Mitre –ambos con pedido de indagatoria fiscal como partícipes necesarios en presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos durante el despojo a la familia Graiver de Papel Prensa– produce espanto. Así como no decían nada cuando en este país se arrojaba a compatriotas de los aviones como parte de una planificada y masiva supresión del otro como solución final, están ausentes en las crónicas eufóricas que deciden replicar las razones, los rostros y las opiniones de la mayoría política de la Argentina del siglo XXI, nada menos.
En cuanto a sus empleados, nadie les pide tanto. Alcanza con un ejemplo: "cuesta encontrar en la historia argentina (sic) una movilización popular como la de ayer", sostuvo Ricardo Roa, en la sección "Del editor al lector". ¿En qué historia figuran el 17 de octubre, el cierre de campaña de Alfonsín, las multitudes que fueron a recibir al general Perón a Ezeiza, el Bicentenario, los 24 de marzo y tantas, pero tantas otras manifestaciones colectivas? Evidentemente, en el relato "histórico" de Clarín, no.
En cualquier momento, incluso, los movilizados alrededor del Obelisco ocuparán el lugar de votantes del kirchnerismo arrepentidos como parte de una operación de sentido tendiente a vaciar de contenido el triunfo de octubre de 2011.
Sería algo así como "la votaron y se arrepintieron", por lo tanto es inválido lo acontecido en las urnas y se legitima lo que ahora ocurre en el nuevo escenario descubierto por la derecha: la calle. Magnificado, a su vez, por los tres poderes reconocidos por la mediocracia: los diarios, la radio y la televisión. Si son monopólicos, claro, mucho mejor.
Quizá el interrogante pendiente tras el 8N es qué hará el 54% que gobierna después de esta manifestación. Hasta ahora, la decisión de Cristina Kirchner fue no disputar en simultáneo el espacio público, eludir el enfrentamiento físico (no el dialéctico) y concentrarse en la gestión.
Pareciera que apuesta todo al 7D. Como si la fecha, por sí misma, volviera a poner las cosas en su lugar. No se puede descartar que apruebe, como piden diferentes sectores de la militancia, una movilización coronando ese día en el que la democracia, luego de tres años, va a lograr que finalmente el Grupo Clarín y todos los grupos mediáticos se adecuen a la ley.
Habrá que ver. Todo indica que el gigante silencioso que trabajosamente mueve la maquinaria de este bendito país se pronunció en las urnas el año pasado, pero quizá ahora quiera volver a celebrar en la calle la conquista de derechos que profundizan y dan sentido a la democracia. «

Fuente:Tiempo Argentino

viernes, 26 de octubre de 2012

Especialista

Paul Singer se especializa en comprar deuda de países con problemas económicos cuando su valor se encuentra por los suelos, para después reclamar un precio mucho más elevado.

¿Quieren más datos? <=Clic ¡Flor de HDP!

martes, 23 de octubre de 2012

¡¡A cacerolear, a cacerolear!!

¡¡¡Así no podemos seguir con el gobierno dictatorial de "la shegua"...!!!

Cuando Clarín digitaba Ministros de Economía como Martínez de Hoz, Domingo Cavallo o López Murphy no teníamos estos problemas.
Ahora ARBA (Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires) sale por los shoppings y nos impide evadir impuestos porque tenemos vehículos de alta gama nuevos.

También caen en los estacionamientos cuando hay eventos de polo y rugby, porque concurrimos quienes tenemos alto poder adquisitivo.
Allí siete de cada diez asistentes somos evasores, ¿y...?

¿Es delito ser millonario y no pagar?
No.
Siempre lo hicimos, y esta shegua no nos deja.
En uno de sus putos operativos engancharon al 40% con deudas, escrachando (nos pegaron una etiqueta en el parabrisas) a cien morosos que deben 712 mil pesos en concepto de impuestos impagos.

Se la agarran con los contribuyentes que tenemos deudas con el fisco por propiedades en countries, casas de campo y barrios privados.

¿Porqué no les van a cobrar a los negros de mierda villeros?